“¿La publicidad es arte? ¿El arte se puede considerar publicidad? El primer problema que nos encontramos al tratar de responder estas cuestiones es saber lo qué es lo que entendemos por arte.” Juan Carlos Pérez Gauli.
Con esta introducción, pensemos que desde el dadaísmo hasta la propaganda de guerra, el arte ha servido para captar la atención y transmitir un mensaje. Los movimientos artísticos han permeado la publicidad a través de carteles, camisetas con slogans y, más recientemente, en la pantalla grande. Pero el verdadero giro en esta interacción llegó con el cine, hablemos del cine como medio publicitario.
El cine no solo es arte; es un medio único que permite que culturas, historias y emociones lleguen a cada rincón del mundo, llevando consigo una poderosa capacidad de influencia. Y claro, también tenemos el emplazamiento publicitario, cuando los productos aparecen dentro de la película.
¿Qué pasa con la efectividad? La publicidad en el cine se recuerda 12 veces más que la tradicional, las escenas, los personajes, un gran producto, todo suma. Además, toda película necesita de patrocinio que ayude a darle vida a las escenas que el director imagina. Se convierte en un ganar-ganar, ayudando a reforzar la imagen de marca
Si pensamos en la publicidad dentro del cine, de inmediato recordamos los spots con actrices y actores del momento que siempre son utilizados para campañas, para luego convertirse en los embajadores. A veces son elegidos por los números, la fama del momento, otras por la capacidad de interpretar y la identidad con las propias marcas.
Pero la publicidad en el cine va más allá de eso, existen campañas donde los grandes directores plasman su visión en los anuncios, los personajes pueden traspasar de una película a un comercial y volverse aún más memorable, guiños a escenas emblemáticas pueden ser el recurso para contar más acerca de un producto.
Todo esto nos suena muy conocido, pero, ¿la publicidad puede traspasar el mundo del cine? Sí. Una pieza de publicidad puede convertirse y tener la calidad que convierte a comercial en algo tan memorable que puedes decir: Sí, esto es cine.
¿Qué necesita una pieza para llegar a este nivel? Una gran creatividad conlleva una gran búsqueda de insights. Esto es la base, el chiste, el punto clave. Encontrar un insight alrededor del producto, de la gente; algo tan poderoso que puedas construir una historia con grandes recursos y lo elemental: ponerle pasión. Sin ella, nada existe, nada resuena.
En esto, somos expertos, en ponerle amor y pasión a cada día en Cheil. Por eso, cada uno de nuestros proyectos obtiene más de lo esperado. Si quieres comprobarlo, escríbenos para darle vida a tus ideas.